sábado, 30 de julio de 2011

ZAPATERO: ELECCIONES GENERALES EL 20 DE NOVIEMBRE, OTRA LECCIÓN DE HOMBRE DE ESTADO.


Estimados amigos y amigas:
El Presidente del Gobierno ha dado razones suficientes para anunciar el adelanto de las elecciones generales, me quedo con una, “proyectar estabilidad política” como siempre desde que estallo esta crisis, Zapatero antepone el interés general, al suyo propio y al partidista.
Mis sentimientos e ideología son claros y los conocéis y sin querer dejarme llevar por ellos, creo que la estatura moral y ética propia de Zapatero, me hace valorarlo en cada acto o decisión, aún mas a pesar de los errores cometidos. Y cuanto más miro y escucho a la oposición, cuanto más observo a empresarios y sindicatos, cuando más entiendo e interpreto los mercados internacionales y los negocios del dinero, cuanto más fijo la mirada en nosotros mismos como sociedad, más relativizo sus posibles equivocaciones. ¡que fácil y cómodo ha sido culpar de todo a Zapatero!.
Tiene día y hora la toma de decisión del pueblo español sobre nuestro futuro político, económico, social, ideológico, educativo, sanitario, medioambiental, asistencial, laboral, empresarial, internacional, nacional, local, familiar y hasta personal, tanto como ético, moral y todo lo mucho, lo muchísimo que está en juego detrás del nombre de una persona y las siglas de un partido. Estamos en manos de nosotros mismos. Nosotros mismos decidiremos cómo queremos que sea nuestro futuro y sobre qué bases estará asentada nuestra realidad los próximos años. ¿Verdad que es para pensarlo, no sólo una, ni dos, sino hasta tres o más veces? En política, no todo es igual, no todo da igual y… no todos son iguales.
Amigas y amigos espero que el 20 de noviembre sepamos votar con la conciencia clara de lo que está en juego. Y, por mi parte y bajo mi entera responsabilidad en esta opinión dada, espero que ese día, aniversario de la muerte de Franco, no sea el de su resurrección. Al menos así lo pienso y lo escribo yo.
Buen fin de semana y felices vacaciones para aquellos que las estén disfrutando.
Un fuerte abrazo
Gloria Calero.

9 comentarios:

Martín Leirado dijo...

Como en las vacaciones están presentes en mayor o menor medida el viaje, la lectura y la huída de la realidad, les propongo un ‘tres en uno’: un plan de lectura para viajar a otras realidades. Todo ello resumido en una palabra, tan vaciada de contenido como manoseada, pero que sigue conservando un brillo hermoso al pronunciarla: utopía.

El madrileño Círculo de Bellas Artes, que desde hace años edita libros con exigencia y buen gusto, abrió hace unos meses la colección Utopías: doce títulos, algunos clásicos y otros desconocidos, que comparten el intento por pensar otros mundos posibles, otras formas de organización social.

Desde el célebre libro de Tomás Moro que puso en circulación el término ‘utopía’, hasta la anónima Sinapia española, pasando por la temprana propuesta de unión europea de Saint-Simon, la colección no sólo incluye modelos ideales: está también el Panóptico de Bentham, el sistema de vigilancia total ideado para las cárceles pero extensible a toda la sociedad, y cuya lectura estremece al comprobar cómo de entre todos los textos utópicos es el más parecido al mundo actual.

Antes que como programas políticos más o menos posibles o irreales, los escritos utópicos siempre han funcionado como reverso de la sociedad, un negativo fotográfico en el que ver la realidad con los colores invertidos. Sirven para cuestionar todo aquello que nos parece inamovible, incluso natural, y que como tal invalida las propuestas transformadoras –tachadas de “utópicas”, con menosprecio-. Por ejemplo, la propiedad privada, la organización capitalista del trabajo o incluso la democracia representativa. La fantasía de sociedades en que no existan, o funcionen de otra manera, cuestiona su inamovilidad, invita a repensarlas.

Ahora que la crisis nos abre la puerta a pensar alternativas al fracasado sistema económico, y cuando el 15-M cuestiona los que parecían pilares sólidos, las vacaciones invitan a visitar esas utopías que otros soñaron. Yo viajaré este verano a todas esas islas fantásticas. Ya les enseñaré las fotos a la vuelta. Si regreso. Y si nos puedo enseñarles las fotos o si no rgreso, seguro que a través de este
blog de Gloria Calero,alguna señal daré-

Lo bueno de salirse de éste sistema es que las
agencias no me pueden devaluar.

Martín Leirado

Carmen Bartomeu dijo...

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.

Mario BENEDETTI
saludos

Carmen Bartomeu

Mauricio Urróz dijo...

Tomás Moro crea una comunidad ficticia con ideales filosóficos y políticos, entre otros, diferentes a los de las comunidades contemporáneas a su época. Esta creación intelectual es presentada en su obra mediante la narración y descripción que realiza de dicha comunidad un explorador, llamado Rafael Hythloday (algunos traductores cambiaron el apellido por Jitlodeo), al regresar a la sociedad medieval europea.
Utopía es una comunidad pacífica, que establece la propiedad común de los bienes, en contraste con el sistema de propiedad privada y la relación conflictiva entre las sociedades europeas contemporáneas a Tomás Moro.
A diferencia de las sociedades medievales en Europa, las autoridades son determinadas en Utopía mediante el voto popular, aunque con importantes diferencias con respecto a las democracias del siglo XX.


Raphael Hythloday
describe la isla.
Grabado de Ambrosius Holbein
para una edición de 1518.
La obra contiene numerosas referencias a los pensamientos del filósofo griego Sócrates, expuestos en la obra La República, de Platón, donde se describe asimismo una sociedad idealizada.
Moro demuestra, principalmente en los nombres de funcionarios y ciudades de la isla, que se trata de una comunidad imaginaria. Por ejemplo, cuando llama a su capital Amauroto (posiblemente del griego sin muros, o bien, del griego oscuro), regada por el río Anhidro (sin agua) y regida por un funcionario cuyo título es Ademus (sin pueblo). Siguiendo esta progresión, es probable que Utopía provenga del griego outopia, que significa "no lugar" (como, de hecho, lo tradujo al castellano Francisco de Quevedo), aunque también puede provenir del griego eutopia, que significa "lugar bueno".

saludos

Mauricio Urróz

Martín Couso Agüero dijo...

Las utopías nacen en un momento de crisis, de transición. Es, por tanto, una situación de transformación: con el paso del feudalismo y el nacimiento del capitalismo se generan las utopías renacentistas (Moro, Campanella, Bacon), la lucha de la burguesía ascendente en relación a los señores feudales generó las utopías liberales (Harrington, Rousseau, Locke), la protesta contra la opresión de las masas trabajadoras permitió el nacimiento de las utopías sociales (Saint-Simon, Fourier, Owen, Blanc), la deshuma nización de la técnica, del progreso, la funcionalización total de las relaciones humanas es lo que dio paso a las utopías de la convivencia (híppies).

Las utopías surgen cuando el presente se vuelve insoportable y despunta en el horizonte humano de la historia la posibilidad de cambio, de crear una situación nueva, diferente. La esperanza, por su parte, crece en terreno todavía más hostil y difícil. Su verdadero principio es el de la inviabilidad humana de una situación, cuando la sobrepasamos, no apoyados en las potencialidades del presente ni en las fuerzas humanas sino confiados únicamente en las promesas y en la fuerza de Dios. Es una experiencia de Dios en el propio coraje del hombre, en su propia esperanza inquebrantable. El modelo bíblico es Abraham, que esperó contra toda esperanza.

La situación que vivimos es propicia para el surgimiento de utopías y para alimentar la esperanza teologal. El campo de la utopía es sobre todo la crisis económica y política que agita fuertemente a los países pobres. En el aspecto económico, la señal más visible de una situación de estrangulamiento es la gigantesca deuda externa, que, en términos puramente financieros y dentro de la ortodoxia del orden económico internacional vigente, es absolu tamente insolvente. En el aspecto político, la crisis se manifiesta, ya sea a través de la existencia aún de regímenes autoritarios ilegítimos, o a través de la precariedad de las instituciones democráticas de aquellos que gozan al menos de una legalidad aparente. Son instituciones cuyo grado de inestabilidad no permite cambios profundos sin un enorme riesgo de reversión autoritaria. En una palabra, la fuerza salvaje del capitalismo va estrangulando la vida del pueblo de manera que sus ojos se vuelven hacia una realidad alternativa.

Y esa realidad alternativa, aparentemente imposible,
es finalmente construída como proyecto y meta.

VACACIONES FILOSOFICAS DIGO YO.

Martín Couso Agüero

Ricky Santos Solá dijo...

Estoy en Algarve. Sus playas son hermosas -más de cien- y de aguas sumamente cálidas aún en los meses de invierno. El interior de la costa se caracteriza por ser muy pintoresca en diversas temporadas del año. Por ejemplo, los primeros meses del año la costa luce los colores de la flor de la almendra y las orquídeas silvestres. Durante marzo y abril, el aroma de las flores de las acacias y el azahar se mezclan con el sonido de los pájaros que revolotean por los cielos. En otoño los árboles lucen desnudos y bellos. El resto de meses es el mejor momento para la recolección de uvas, higos, almendras y demás.
Desde aquí relativizar la crisis, relativizar la política y los políticos, comer sano, leer libros buenos,
y sentir que la vida es generosa-

Saludos

Ricky Santos Solá

Javier Maraña dijo...

Desde este momento me tomo un mes de vacaciones. Y lo hago a sabiendas de que son como las drogas duras, de las que disfrutas mientras te las estás chutando, pero que a la larga conllevan unos efectos secundarios devastadores y, lo que es peor, provocan un síndrome de abstinencia mortificante cuando te faltan. Eso que llaman síndrome post vacacional.



Para quienes están de vacaciones, el mes de agosto, cuya característica más notable es la de que sus días se suceden a la velocidad de la luz, es una droga engañosa por su poder hipnótico de falsear la realidad, el sujeto acaba siendo inconsciente de su barriga cervecera y de su mapa de celulitis desplegado al sol, y, atrapado bajo sus efectos nocivos, llega a creer que el que tiene Visa no es traidor. Incluso, en el colmo del delírium trémens, llega a pensar que aquello que le han servido en el chiringuito es una paella de Ferran Adrià.



Tal es su capacidad de obnubilación que el drogadicto comienza leyendo los periódicos por el final, y hasta encuentra divertidos los telediarios, exentos de sesiones de insultos en el Congreso, y repletos de noticias de la vida misma, como si la prima de riesgo fuese una parienta lejana que solo afecta a Zapatero.



Yo quisiera quitarme, como ya lo logré con el tabaco y las clases de inglés, pero mi adicción es superior a mis fuerzas. Y lo hago a sabiendas de que este septiembre no es un septiembre cualquiera, sino plena temporada de campaña electoral, quizá la más navajera de cuantas hayamos padecido hasta ahora.



Como bálsamo, como el que se prepara a diario para enfrentarse al momento de la muerte, pienso repetirme cada día de agosto que Aznar, Rajoy, Cospedal, Fabra o Pons conservan intacta su virulencia, aunque su aspecto engañoso, morenos y en mangas de camisa y bañador, nos haga parecer que se han vuelto inofensivos.

Javier Maraña

Diana Raznovich dijo...

Hola querida Gloria, desde este invierno porteño,
me sumo a tu voto de que Franco no sea resucitado.
Y aprovecho tu magnífico Blog, para enviarte un abrazo que atraviese el mar y llegue hasta tí.
Diana Raznovich
en Buenos Aires
invierno

Diana Raznovich dijo...

Hola querida Gloria, desde este invierno porteño
me sumo a tus deseos de que Franco no sea resucitado el día de las elecciones!!!!!!!!!
Comparto tu opinión sobre Zapatero, y te envío un
enorme abrazo que atraviese el mar y llegue hasta vos
y tu querida famila.

Besos.
Diana Raznovch
Buenos Aires

Gloria Calero dijo...

La utopía está en el
horizonte, me acerco
dos pasos, ella se aleja
dos pasos.
Camino diez pasos y el
horizonte se corre diez
pasos más allá. Por mucho
que yo camine, nunca la
alcanzaré.
¿Para que sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.

Eduardo Galeano

Un saludo
Gloria Calero